El método para la historia

El método es lo más importante en las investigaciones. De uno viciado resultan esperpentos. 

De un recto método pueden salir obras maestras. Hay dos métodos. Uno encerrarse en su interior y sacar de sí —como el gusano de seda su capullo— todo lo que uno cree y quiere que sea la visión de un mundo ido. Es el que siguieron los hombres del xix. Y no excluyo a nadie. 

El recto método es el de ir al documento y dar lo que da el documento, con un poco de orden. Se halla testimonio en qué apoyar la indagación no a través de rumores, ni haciendo deducciones, sino presentando sus propias palabras, en su propia lengua. 

El que conoce ésta podrá dar fallo de la recta versión, y el que la ignore acatará la fuerza del testimonio de quien se introdujo a la oscuridad de las cavernas para sacar los diamantes de su valor. 


De apuntes de una clase en la U.N.A.M. con  Ángel María Garibay

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